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Berlanga, en la provincia de Badajoz, es uno de los pueblos más entrañables de Extremadura, un gran destino rural para disfrutar de un entorno natural incomparable. Tampoco tiene desperdicio los monumentos y rincones de Berlanga, así como sus famosos dulces.
Berlanga, situado en la Comarca de la Campiña, es un destino ideal para disfrutar durante unos días del aire limpio y tranquilidad que no se da en las grandes ciudades, un pueblo hecho a medida para desconectar de la estresante vida en la ciudad y encontrarse con uno mismo. Tanto los amantes de los parajes naturales como los amantes del turismo más cultural encontrarán su sitio en Berlanga. Algunos de sus monumentos y edificios más representativos son la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia, la Ermita de Santo Domingo, edificación religiosa que data del siglo XV, el puente romano y la Casa de la Encomienda de la Orden de Santiago. Berlanga se puede disfrutar a través de todos los sentidos, por lo que no nos podemos perder su afamados dulces caseros. Ya sean perrunillas, gañotes o torrijas, nunca viene mal llevarse un dulce a la boca y Berlanga los hacen muy buenos. Además de su monumentalidad y gastronomía tradicional, el principal atractivo turístico de la población pacense es su entorno natural, en concreto, el Parque Reserva Natural de Las Quinientas. Este parque ecológico consiste en una enorme zona repoblada de pinos donde podremos encontrarnos numerosas especies cinegéticas como ciervos o muflones y otros animales como las gallinas de guinea. En el parque destacan también sus numerosos lagos, espacios acuáticos que sirven de hogar a numerosas aves como cisnes y gansos, lagos originados por los arroyos de Caldealacranes y Culebra. La zona cuenta con varias áreas recreativas ideales para pasar un día de picnic junto a la familia o amigos, zonas de columpios para los más pequeños, barbacoas y un divertido campo de mini-golf. Sin lugar a dudas, Berlanga es una gran elección para disfrutar de unos días de un entorno rural increíble.