En nuestras
vacaciones, sean donde sean, tenemos que tener en cuenta que para que un lugar sea hermoso y transmita la sensación de entorno natural virgen, este debe conservarse a nuestro paso
exactamente como estaba.
La solidaridad con nuestro entorno es algo fundamental, tanto que si una persona es tan desconsiderada como para ensuciarla o dañarla de alguna manera, aunque solo sea minimamente, nos perjudicara a todos, ya no solo para nuestras próximas vacaciones, sino que legaremos estos perjuicios a las
generaciones venideras.
Cosa también muy importante es
concienciar a los más pequeños del problema de la contaminación de la madre naturaleza.

Muchas personas piensan que no tiene el deber, por ejemplo, de recoger basura que nos sea suya. Esto es algo que,
si todos aportamos nuestro granito de arena, no pasaría. Pero lo más importante es que
la conciencia ecológica del turista se vea gratificada al no solo aportar el granito de la preservación por su parte, sino también el de la voluntad para ayudar a que los más inconscientes no perjudiquen a la naturaleza.
La conservación de los espacios naturales esta en manos de todos. Así pues disfrútalos pero no perjudiques lo que un día será de nuestros hijos.